Rancio abolengo

La semana pasada crucé varios comentarios a través de Twitter con Javier Allende y José Royo (@AllendeJavier y @TfBlaster). Charlamos acerca de los clubes de golf privados con  más antigüedad y las dificultades de acceder a jugar en ellos. Nadie puede criticar la gestión de estos campos, pero no la comparto. Estos clubes buscan mantener el elitismo y que el golf no sea de todos y para todos. Y si es de todos, que no vayan a molestar allí

Es obvio que se trata de un modelo de clubes que se autofinancian y no tienen que dar explicaciones a nadie salvo a sus socios. La mayoría de estos recorridos optan por dificultar el acceso a los demás golfistas, bien sea a través de green fees disuasorios por el elevado precio, bien sea a través de la necesidad de una invitación de socio para poder jugar. A los miembros de mayor edad, más reacios a cambiar esa política, les molesta la presencia de otros jugadores. Desde mi férrea convicción de respeto a la propiedad privada entiendo que están en su derecho de mantener esas posturas, aunque mis ideas son diferentes tal y como expondré en los siguientes párrafos.

Real Sociedad de Golf de Neguri

Es lógico que en los días de más afluencia de socios las medidas para facilitar el juego de estos hayan de ser claras. Ahora bien, los días en los que el campo está prácticamente vacío ya no las entiendo tanto. Un lunes no creo que haya demasiados problemas para jugar. Si yo fuera socio de un club de este tipo preferiría facilitar el acceso a mi campo los días de baja ocupación. Así se podría lograr que la gente lo disfrute dejando unos buenos beneficios al club sin perjudicar a los socios; que hablen de lo bien que está cuidado mi campo, el bonito diseño que tiene y de las ganas de volver a jugarlo.

Por mi zona existen varios clubes de ese estilo, como Ulzama, Neguri o Jaizkibel. Todos ellos recorridos con solera, de gran diseño, que gozan de un mantenimiento exquisito.

Club de Golf de Ulzama

He podido disfrutar de alguno de ellos debido a campeonatos oficiales cuya inscripción se hace a precios populares, al menos una vez al año. Fuera de estos torneos, es realmente caro jugarlos, aunque haya días en los que venden muy pocos green fees.

Son clubes endogámicos, cerrados en sí mismos, que buscan mantener el status quo y no evolucionar, donde se respira ambiente de golf muy puro, pero también algo rancio, anclado en un pasado anacrónico, un tanto elitista, en el que se sienten cómodos.

Si de mi dependiera pondría un precio asequible (unos 30€) para esos días y que los golfistas lo visitaran y hablaran de mi campo. Serían unos ingresos nada desdeñables y sin molestias para el club. Los comentarios que se oirían por la región serían de elogios hacia el recorrido en lugar de pensar “a esos precios vayan a jugar otros”.

Estamos hablando de precios que rondan los 80/100 € y 55€ en caso de acogerse a la tarifa para invitados de socios… curioso combinar la palabra invitación y esos números en la misma oración.

Otro de los aspectos que no me gusta de estos clubes es la discriminación que se hace sobre los niños. Un claro ejemplo es La Zapateira, donde los jugadores más jóvenes tienen prohibida la entrada a la casa club. Y no ven con buenos ojos su presencia. Es cierto que hay niños malcriados que son muy molestos pero conozco varios adultos que se comportan bastante peor que la mayoría de los críos.

Todos estos motivos me llevan a renegar de la política totalmente lícita de estos clubes pero contraria a la evolución que algunos queremos para el golf. Si vosotros fuerais (o lo sois) socios de un campo así, ¿preferiríais mantener el club anclado en la tradición más acérrima y cerrada o buscar algo de apertura?

 

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15 respuestas a Rancio abolengo

  1. TFBlaster dijo:

    Lo primero que tengo que decir es que el tema es mucho más complicado de lo que parece por muchos motivos que no voy a explicar aquí porque no es ni el lugar ni el momento adecuado.

    Lo que sí diré es lo siguiente:
    1.- No todos los campos de socios son iguales. Yo diferenciaría los de más de 40 ó 50 años y los de menos. En los primeros (en los que está mi Club) se ven una serie de cosas que son dificilmente asimilables por una persona menor de 45 años.

    2.- No todos los socios de esos campos privados y antiguos son iguales. La mayoría de los “seniors” tienen una visión de la sociedad, del golf y de casi todos los aspectos de la vida en general, que entran en clara confrontación con lo que piensa el resto de socios. Un ejemplo claro es cuando en una junta directiva se mezclan “seniors” con jóvenes. ¡Algunas conversaciones y temas a tratar son de traca!

    3.- Un campo vacío no da dinero, pero sí que está generando unos gastos descomunales. Abonos, semillas, recebos, arenas, agua, etc. etc. etc. Todo eso hay que echarle al campo lo utilicen 1 ó 100 personas al día. Otra cosa es que cuanta más gente lo use más cuidados se le deben de aplicar. Por ello, de lunes a viernes de 8:00 a 13:00 horas el campo puede estar perfectamente abierto al público en general, siempre y cuando haya un control de bolsas diarias que salgan a jugar. No se puede colapsar el campo por mucho dinero que se recaude.

    4.- Incluso en los campos más antiguos de España y Reino Unido (que es lo que he vivido en primera persona sin que nadie me lo cuente), las cosas están cambiando. Es lógica pura: se van rejuveneciendo este tipo de sociedades y, al entrar sabia nueva con nuevos puntos de vista, hace que lo rancio, obsoleto y endogámico cambie y evolucione. En algunos campos pasa muy rápido y en otros más despacio, pero en todos sucede.

    Saludos.

  2. El golf es un negocio y dentro de cada negocio existen diferentes productos.

    Campo privado como el mio, donde es privado y solo quieren que jueguen los socios (en el mio hay 4000 socios) y donde David Bedia que jugar dos dias por 75 €en mi campo no le parecia caro. Cuando otros torneos comerciales por un día pagas 50 € por mucho pincho poteo que exista.

    Luego tienes campos comerciales donde los precios pero te puedes encontrar campos cuyo green fee sin invitación se puede entre los 30 € y los 60 €

    Campos públicos destrozados como MEaztegi que te cobra 35 € entre semana y 50€ en fin de semana o bien cuidados como Mataleñas donde los precios son un pelin mas asequibles pero creo que son proporcionales al campo donde se juga.

    Eso si, me da pena que algunas personas os hayan tratado de puta pena en esos campos donde yo no he tenido nunca ningun problema, ni soy rico ni lo aparento. A los hechos me repito.

    A mi me gustaría que mi campo abriese mas la mano pero tampoco quiero una sobrepoblación donde no se me permita jugar comodo y a mi ritmo. Un ejemplo, el otro día tardamos en jugar 4 jugadores desde blancas en mi campo 3,15 horas.

    De mi club , si puedo hablar mal de una cosa en cuanto a atención y es la gestión del comedor y los camareros que no nos trataron muy alla en su momento y por eso decidimos comer fuera del campo. También hay que decir que no comimos en el restaurante sino en la cafeteria.

  3. Wantes dijo:

    No creo que los socios de clubes privados no quieran “que el golf sea de todos y para todos”. Quieren que SU campo de golf sea suyo, de sus socios, y sólo suyo.

    ¿Cuál es el problema? Como el que tiene un coche, lo tiene para su uso personal (y de quien decida). En eso consiste la propiedad privada.

    Un club privado no está para difundir el golf entre los no socios, creo.

  4. ignasse dijo:

    Yo creo que son formas de entender la vida.Hay quien tiene curiosidad y quiere compartir su vida con todo tipo de gente,y hay quien solo quiere relacionarse con personas de su mismo status.

    Habrá incluso socios que están deseando que el golf sea un deporte popular,pero que no quieren que su club sea “popular”,están en su derecho.

    Los precios de los greenfes obedece a lo mismo,”el corte”,al igual que la pertenencia al club se pasa pagando un precio alto y si se ponen ofertas puede que aparezcan personas de diferente status al que los socios quieren conocer.

    El tema de los niños daría mucho juego.Yo he conocido en profundidad uno de los clubs que mencionas y este tema lo tenían planteado desde mi forma de ver de manera perfecta.Tenían,me imagino que tienen,una guardería con piscina,campo de fútbol,frontón,ping-pong,bar con bocadillos y dos o más personas encargándose de ellos.

    Y esto hay que reconocerlo es lo perfecto,los niños haciendo planes de niños y con otros niños y los padres encantados.Teniendo en cuenta que en estos clubs hay socios que ni siquiera juegan a golf,sino que sólo van a jugar a bridge o a tomarse su copa a mi me parece normal que no permitan la entrada a los niños,teniendo la opción guardería.

    Yo particularmente soy de los que no tengo ningún inconveniente en jugar al golf con un niño,ambos estamos jugando, y sin embargo cuando estoy tomando una copa,no creo que sea el plan ni para él ni para mi.

    Un abrazo.

    • Alvaro de Prado dijo:

      El problema, Ignasse, es cuando esas guarderías, baños y otros servicios para niños están cerrados, bien por ser temporada baja, bien por no ser fin de semana, bien porque con la crisis hay que reducir personal y preferimos mantener esas instalaciones cerradas… y se les sigue negando a los niños la entrada a las instalaciones principales.
      A mí me ha pasado: ir a uno de esos campos en octubre, entre semana, con niños, y tener las instalaciones para ellos cerradas… no les permitieron ni ir al baño… denigrante e inadmisible… uno de ellos jugó 18 hoyos, pero el otro sólo 9 y quiso hacer los deberes del colegio mientras el compañero acababa el recorrido… no le permitieron ni usar una triste mesa: tuvo que estar arrodillado en el suelo en un porche… porque yo no estaba allí, que iba acompañando al otro, porque me iban a oír… más o menos una experiencia muy similar a la que cuenta Telle más abajo.
      Por cierto, los niños no jugaron invitados sino que pagaron su green-fee reglamentario… y bien caro que salió: ¿eso sólo les da derecho a jugar? ¿No pueden ni ir a un baño?

  5. kalvin gatupera dijo:

    Hola.
    El golf me ha hecho pasar muy buenos momentos (muchos juntos) pero otros no tanto.
    Hace ya unos años estando de vacaciones en el sur, fui a la casa club de Las Brisas, para preguntar precio green fee y posibles ofertas.
    No solo el precio prohibitivo que me dieron (150 € y como invitado, a cada socio le dan una invitacion al año) sino las formas elitistas y maleducadas con las que me trataron me hicieron sentir fatal y no querer saber nada con esa parte de este deporte-aficion.
    Pero esto esta cambiando, seamos positivos, esos cotos cerrados cada vez son menos.

    Excelente post, no dejas de sorprendernos.

    Un abrazo.

  6. Miguel dijo:

    Se me olvidaba,

    El tema de los niños no es ‘sólo’ en España.
    He vivido 3 años en Sudáfrica y es una práctica bastante habitual, y no sólo en campos de Golf, si no también en restaurantes.

  7. Miguel dijo:

    Bufff,

    Tema bastante complicado y que dará que hablar.
    Esta muy pero muy bien que hayan campos caros y exclusivos. Ese es el negocio de algunos, y quieren que permanezca así y hay que respetarlos.
    Lo que esta mal es que nadie piense en como hacer proliferar a los otros campos. Los que son inclusivos. Los que permitirán que el golf realmente se masifique y eso no tiene porque ser pura y exclusivamente UN CAMPO PUBLICO. Tienen que ser cien campos privados.

    Buen post Javier!!!

  8. Javier dijo:

    Los campos privados pueden poner el precio que les dé la gana, lo que hay que cambiar es el precio de los campos construidos y financiados con dinero público, se me vienen a la cabeza algunos de ellos, tanto aquí en Almería, como en Madrid o incluso Pontevedra, que les hemos puesto el campo con dinero público, lo han dado en concesión y ahora piden precios de campo privado por jugar.

    Quizás cuando consigamos que los campos públicos tengan precios acordes, pueda yo opinar de los privados.

    Un saludo y nos vemos pronto.

    • Jorge Bultó dijo:

      Plas, plas, plas a la respuesta de Javier (Almería)
      Soy de la opinión que los clubs privados han de seguir como están,eso sí, modernizándose y quitándose esa imagen de carcas antidiluvianos.
      Me he criado en un club privado como el RSHECC, ahora el Villa de Madrid, pero no recuerdo tanta barbilla por encima del hombro como por ejemplo, en Puerta de Hierro.

      No estoy de acuerdo contigo respecto a los niños… Han de tener su espacio, y muchas veces un club de golf también ejerce de sitio de paz y tranquilidad o simplemente de negocios. Recuerdo en mi infancia que no podía acceder a determinadas zonas nobles de la casa club, lo considero lógico y no me ha traumatizado en absoluto.

      Al igual que Javier, creo que donde hay que abaratar este deporte es en la clase media, no en la alta alcurnia (aunque muchas veces no tengan ni para sonarse los mocos).

      1 abrazo, #jugones

  9. Miguel Belsol dijo:

    Completamente de acuerdo contigo.

    Es una lástima que muchos clubs sean prohibitivos por los precios y lo peor es que sean prohibitivos por el tipo de gente que juega en ellos.

    Si queremos que este deporte sea visto como algo normal, como otro deporte mas, las cosas tiene que cambiar mucho. Entiendo que un fin de semana sea un campo destinado a los socios, pero hay muchos días que los campos están vacíos.

    Un saludo a to2

    • Jorge Bultó dijo:

      Miguel, ahí está el truco!
      La gente paga mucho dinero en concepto de acción y cuotas para poder pinchar bola a la hora que le sale de las idem.
      Si te sobrase la pasta, también te gustaría que fuese así y no tener que llamar un martes para jugar un viernes.
      That´s life

  10. Telle dijo:

    Otro post en el que no puedo estar más de acuerdo contigo, esta claro que por ahora han optado por esa exclusividad y están en su derecho.

    No obstante yo no acepto en la misma medida el tema de los niños y la verdad es que tuve una experiencia bastante desagradable en otro campo “exclusivo” Pedreña.

    Fui con un amigo a jugar un Gambito y de paso pasar un fin de semana por la zona. El día salio un pelín brumoso o con sirimiri como decimos por aquí. El campo precioso y hasta ahí todo correcto pero cuando la llego la hora de comercomenzaron los problemas para nuestras respectivas que iban una criatura cada una (8 meses y otro de 1 año y medio). Se acercaron a la casa club y claro esta no les dejaban entrar con niños. Ante semejante situación y con el día que hacia les rogaron a ver si aunque sea les podían calentar el puré ya que a los críos les tocaba y ya se lo darían por ahí.

    Ni por esas, imagínate el mosqueo de las madres cuando terminamos nosotros el torneo…. como para plantearles otra escapada de golf en familia y el concepto que se les quedo siendo ellas extrañas a este deporte.

    Con el tiempo hemos podido disfrutar de algún otro plan de golf pero eso si asegurándonos previamente de que son bien admitidos todos los miembros de la familia.

    Perdón por el tocho, pero aunque han pasado unos añitos no termino de entenderlo muy bien y tu post refleja muy bien la realidad.

  11. Juan AKA @jmariguillot dijo:

    Javier,

    has dado nuevamente en el clavo. Jugar en el Prat, por ejemplo, cuesta 228€ en fin de semana.

    Disuasorio no deja de ser un eufemismo en dicho caso.

    Otros clubes de Cataluña no bajan de los 150€ cuando se trata de jugar en fin de semana -benditos aquellos que pueden jugar entre semana- y sin la “invitación” pertinente de un socio.

    Sirva la presente para constatar que el golf en Cataluña sigue siendo bastante más caro que en otros puntos de la geografía española. Sin embargo, no es esa harina de este costal.

    un abrazo

    Juan

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