De cazadores, pescadores y golfistas.

No hace mucho tiempo un amigo me comentó que le sorprendió lo exagerados que somos los golfistas. Estaba en un bar y escuchó una conversación de golfistas en la que contaban sus andanzas. Debió de ser bastante excesivo para que le llamara la atención a alguien que no practica el golf, aunque bien es cierto que tiene algunos conocimientos de nuestro deporte. Siendo sincero, he de decir que no me sorprende. Es común escuchar auténticas barbaridades en el hoyo 19 de cualquier club. Me temo que estamos desbancando a pescadores y cazadores.

El último pez que pesqué.

El elemento más fácil sobre el que disertar de forma desorbitada es la distancia. Pongamos un ejemplo gráfico: En las estadísticas de distancia media lograda con el driver, José Manuel Lara quedó en el puesto 132 del Circuito Europeo en el año 2013. Su media estuvo en 283,8 yardas (unos 260 metros). Es una barbaridad para los jugadores amateurs, pero si hacemos caso de los comentarios de barra de bar, Lara sería de los menores pegadores de club. Es muy fácil escuchar a jugadores, cerveza mediante, explicar cómo atizan a la pelota y ésta acaba reposando pasados los 280 metros e incluso los 300 metros. Tasio, un buen amigo, siempre dice que si Tiger Woods viniera al bar de El Campo de Logroño, se iría deprimido. Me temo que el comentario jocoso de Tasio se puede extrapolar a la mayoría de clubes de España.

También es frecuente escuchar cómo embocamos putts desde cualquier lugar del green.  Buscando en la página web del  Circuito Americano, podemos observar  una estadística de putts convertidos entre 1,5 metros y 3 metros.  Pues bien, los mejores de ese circuito y por ende del mundo, apenas logran superar el 30% en el año 2013. He realizado una prueba y he preguntado a varios jugadores de mi club cuál es su percepción; qué porcentaje de esos putts  creen que meten. La mayoría de ellos dan guarismos  superiores a mejores jugadores del mundo, rondando entre el 30% y el 50%. Al comentarles los resultados de los golfistas profesionales, la sorpresa se refleja en sus caras.

De manera involuntaria, todos somos un poco Pinochos del golf.

Reconozco que probablemente yo también hubiera dicho una proporción próxima  o superior a ese parámetro de putts embocados. Imagino que forma parte de la esencia humana creernos mejores de lo que somos en todas las facetas de la vida. Por lo tanto parece comprensible aplicarlo al golf.

Tras una serie de golpes infames, al lograr un bien impacto sobre la bola, otra hipérbole habitual consiste en la famosa frase: Ya sé lo que hacía mal. Nos sentimos como si hubiéramos descubierto la panacea para nuestro juego. Evidentemente los resultados positivos se prolongan apenas unos hoyos, salvo que ocurra en el 18 y llegamos al bar comentando lo bien que vamos a jugar en el próximo torneo. Pero el golf nos pone en nuestro sitio de manera inexorable, recordándonos que la humildad no viene nada mal. Claro que durará hasta que la euforia se apodere de nosotros en cuanto hagamos un par de resultados decentes.

Este axioma también es válido ante un cambio de swing que, de repente, da buenos resultados. O cuando estrenamos un palo y ese día producimos unos golpes excelentes, fruto del azar en la mayoría de las ocasiones. En ambos casos, tras el optimismo habitual, volvemos al nivel medio que tenemos.

Yo no me excluyo de esa espiral de vehemencia y depresión que nos produce el golf de manera sistemática y recurrente. Sin duda, forma parte de su atractivo. Esa montaña rusa de rachas buenas y malas casi siempre acaba en mejoras a largo plazo que hacen que nuestro juego mejore con el tiempo. Tal vez por eso mi pasión por el golf continúe intacta, como el primer día.

 

Nota: Quiero dar la enhorabuena por su reciente victoria en el Campeonato de España senior a un amigo de este blog que tuvo a bien dedicarnos unas palabras que engalanan Filazos: Pedro Linhart. Que sea el primero de una larga lista de éxitos en tu carrera senior. Un abrazo.

 

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5 respuestas a De cazadores, pescadores y golfistas.

  1. Kalvin gatupera dijo:

    Lo primero hacer extensiva la felicitación al amigo Pedro. Enhorabuena campeón.
    Yo por desgracia no pego drives de 250 metros ni el bar. Eso si del “Ya se lo que hacia mal” todos los días, si es que como dice José “de ilusión también se vive” es que si no, hay días que no volverías. Esa es la magia del golf.
    Un abrazo

  2. José Royo dijo:

    Los comentarios de hoyo 19 creo que son igual de divertidos e increíbles en todos los campos. Más de una vez he jugado con verdaderos “bombarderos” que, según sus cálculos, pegaban de driver unos 240mts. de carry. La realidad de mi láser o GPS los ha bajado a la tierra al ver que pasaban a duras penas los 200, que es cuando recurrían a la conocida frase de “ese aparato está mal”.

    Lo cierto es que conozco muy pocos jugadores amateurs que hagan más de 240 mts. en llano con el driver y no están a punto de convertirse en pros o lo han hecho hace poco. De esos que meten en todas las rondas putts de 20 metros conozco aún menos.

    De ilusión también se vive. 😉

  3. barcena dijo:

    Que gran persona Tasio!!! Mandale saludos de mi parte!!

  4. Marc dijo:

    Hola Javi&Co.!!

    Me ha encantado la foto que has hecho de todos esos jugadores que alardean de su nivel de juego sin tener en cuenta datos objetivos como los que expones. Realmente a veces todos escuchamos auténticas barbaridades en los campos de golf….

    En fin, muchos ánimos y mucho entreno para todos aquellos que todavía no pegáis 280mts como yo….algún día lo vais a lograr, os espero cerca de green! 😉

    Marc

  5. ovidiov dijo:

    Que a los golfistas nos gusta contar batallas no tengo ninguna duda…Pero desde mi punto de vista, los golfistas amateur solemos mezclar muchas veces concepctos, solemos hablar de la distancia de ese drive que descosimos como nuestra distancia desde el tee, mientras que la media de golpes con nuestro driver, sería mucho más reducida. Sí es muy posible que ese jugador de club le haya pegado 260 metros al driver, pero eso no quiere decir, que siempre que le pega al driver le saque esa distancia, por lo que Lara, por eso y otras muchas razones podría estar tranquilo…
    Ya he comentado varias veces las expectativas tan irracionales que tenemos los golfistas amateurs no sólo con nuestro golf, si no con la distancia a la que queremos dejar la bola cuando tiramos a green, creemos que vamos a dejarla más cerca que los pros del PGA Tour, sin tener en cuenta que ellos tienen mucha más calidad y entrenan muchas más horas. Si quitásemos todas esas falsas expectativas, jugaríamos más tranquilos y el golf no nos daría tantos palos, por ello os recomiendo el libro Pro Golf Synopsis 2013, quizás el libro de golf que más me ha enseñado en bastante tiempo

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