Blogolftrip Tenerife

Terminada la aventura tinerfeña promovida por Turismo de Tenerife y Asociados de Tenerife Golf, llega el momento de hacer balance. Han sido tres días muy intensos, tanto en agenda como en emociones.  Tocaba reencontrarse con viejos amigos y conocer a los nuevos. El ambiente, fundamental en actividades como estas, fue inmejorable. Tenerife asegura “Golf & Sol” y nosotros las risas. No se puede pedir más. Hemos participado 12 personas activas en las redes sociales con el golf como punto en común.

El viaje comenzó a las 7.15 en Barajas, donde nos reunimos casi todos con una incipiente sonrisa en el rostro que dejaría paso a las carcajadas a medida que transcurría el tiempo.

Buenavista Golf, el "Pebble Beach" español

Nada más aterrizar en la isla de la eterna primavera y una vez reunido todo el equipaje, nos pusimos en camino. Estaba esperándonos Raquel Ceca, representante de Turismo de Tenerife y que ejemplifica lo que los isleños ofrecen al visitante:  belleza y sonrisa. Lo primero de todo era comer para coger fuerzas, lo que hicimos en un coqueto restaurante situado en un mirador desde donde se apreciaba toda la belleza de La Orotava.

El amigo Jorge en el Vincci Buenavista Golf&Spa

De ahí pasamos a ir al hotel Vincci Buenavista, junto al campo de golf diseñado por Seve, Buenavista Golf. El hotel es una construcción de estilo colonial, típica de la arquitectura canaria. Se trata de un complejo de cinco estrellas donde la tranquilidad se palpa a cada paso. Una vez realizado el check-in, procedimos a dirigirnos al tee del 1.

Gatupera, arena, hierba y mar en Buenavista. Foto de Borja Nieto

Es un campo de golf situado en un entorno privilegiado, junto al mar. Hay hoyos donde siempre elegiremos el palo más corto en caso de duda, porque de fallarlo largo estaríamos bañándonos en el océano Atlántico. Sí, así de cerca está el mar. Es un recorrido donde el viento es un elemento más del campo, ya que tiene pinta de no dejar de estar presente nunca, lo cual hace que sea un recorrido muy divertido. Por otro lado supone que haya pares 5 que se hacen muy cortos con viento a favor y que haya pares 4 que resultan interminables con viento en contra. Al final de la vuelta simplemente sumad vuestros golpes, porque puede haber eagles y birdies, pero también dobles y tripes bogeys.

Después de la ronda, repusimos fuerzas en un restaurante típico de la zona, un lugar sencillo pero lleno de vida, donde degustamos la rica cocina autóctona. De ahí al hotel, a disfrutar de una copa en la tranquilidad de la noche tinerfeña con una temperatura perfecta.

Al día siguiente disfrutamos de la jornada más ajetreada del programa. Madrugamos para ir al sur por una carretera muy virada que hizo que el viaje se nos hiciera un poco largo. Pero la recompensa merecía la pena: esperaba Abama.

Espectacular Abama. Foto de Borja Nieto.

Se trata de un complejo de lujo, un hotel espectacular, rojizo, que destaca dentro del horizonte azulado del océano. El verde de sus palmeras nos regala una combinación de colorido y luminosidad sorprendente. Tras un paseo por el hotel, que nos dejó boquiabiertos, pasamos a jugar los 9 primeros hoyos del campo. Una pena que el obligatorio mantenimiento que hay que realizar a los greenes no nos permitiera gozar de ellos en su plenitud. El gran movimiento que tienen hacen que afrontar cada putt sea un reto apasionante. Abama cuida el detalle en cada instante: baste con resaltar que en cada tee hay una bandeja de plátanos y un arcón con agua fresca. El recorrido tiene unas vistas incomparables, debido a que se llega a subir a una altura considerable. Esa dureza orográfica que permite semejantes postales visuales hace que el buggie sea imprescindible. Abama ha sacado una oferta irresistible: golf ilimitado para los huéspedes de su hotel.

Una vez degustada una rica comida en la terraza del hotel, partimos hacia Golf Las Américas, donde jugamos 18 hoyos por la tarde.

Precioso contraluz de Jerome en Golf Las Américas. Foto de Borja Nieto

Nada más llegar se respira golf. Fuimos recibidos por Brendan Breen, un auténtico caballero al frente de Golf Las Américas y del hotel Las Madrigueras, que hace que el concepto de servicio al cliente cobre una nueva dimensión: Todo gira en torno al cliente, pero lejos de ser un tópico, aquí se hace realidad.

Hoyo 18 con la casa club al fondo de Golf Las Américas. Foto de Borja Nieto

Golf Las Américas es un jardín, un campo muy cuidado, con un diseño que permite disfrutar a todos los hándicaps. Combina un recorrido llano, con agua que entra en juego, y unos greenes nobles y divertidos. Disfrutamos como niños. Al terminar tomamos una cerveza con Brendan en la acogedora casa club y nos pusimos en camino para cenar en el hotel Las Madrigueras. Antes nos registramos en el hotel Jardín Tropical para dejar el equipaje y ducharnos.

Salón dentro de las habitaciones de Las Madrigueras. Un lujo.

La cena en Las Madrigueras fue un lujo, tanto por las viandas como por la charla con el anfitrión, el señor Breen, al que podría pasar horas escuchando. Su filosofía de cómo dirigir un negocio del sector servicios es perfecta y un modelo digno de imitar. Es un hotel de pocas habitaciones, unas 50 entre dobles y suites, lo que permite conocer al cliente a la perfección. Como ejemplo, contaré que disponen de un estacionamiento de buggies y unas taquillas junto a él, para que el cliente pueda ir en buggie al cercano campo de Golf Las Américas. Impresionante.

Estacionamiento de buggies en el hotel Las Madrigueras

En unos días continuaremos la segunda entrega de esta aventura que espero poder repetir en compañía de los gatuperas algún día.  Además, siguiendo con la línea de este blog, daremos la opinión de lo que mejor nos pareció.

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4 respuestas a Blogolftrip Tenerife

  1. Juan AKA @jmariguillot dijo:

    Un gran acierto por parte de http://blogolftrip.org/ el escogerte a ti como embajador de su primer destino golfístico.

    No se me ocurre mejor compañero de viaje

    Y desde luego han conseguido posicionar Tenerife muy bien en nuestro top of mind a la hora de plantearnos destinos golfísticos

    Filazos, buen destino, buena compañía y golf:

    ¡No hace falta decir nada más!

    Enhorabuena a todos

    J

  2. Marc Ribas dijo:

    Menudo planazo de golf has disfrutado, desde luego quien lo pillara! Tocara hacer alguna escapada a la zona para conocerla un poco mejor. Por todo lo que he podido leer tanto aquí como en twitter, habéis gozado como enanos así que me alegro un montón de que la experiencia haya sido tan positiva!

    Un abrazo,

    Marc

  3. del Pozo dijo:

    Por lo que cuentas, veo que merece la pena conocerlo, no obstante, si no te acuerdas de algún detalle y te invitan a volver cuenta con mi colaboración.
    Un abrazo.

  4. Cándido dijo:

    Muy bien explicado.
    Dan ganas de ir.
    Por cierto; tremendo swing desde la arena.
    Sigue asi.

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