¿Qué buscamos?

Como ya había anunciado en mi primer artículo, me gustaría en esta ocasión abordar el asunto de qué se proponen algunas federaciones y clubes con la configuración que eligen darle a los campos en los torneos infantiles.

Nunca había prestado demasiada atención a este tema, pero en 2010 en una visita al campo de Mondariz durante la celebración de un torneo federativo para benjamines caí en la cuenta de que las marcas amarillas estaban más atrasadas de lo que jamás las había jugado yo, un adulto, en torneos de cualquier tipo, federativos o sociales.

Picado por la curiosidad, hice un recorrido por algunos hoyos para ver dónde estaban situadas las banderas y decir que estaban colocadas con “malicia” es ser muy magnánimo.

Interrogado el gerente del campo por el emplazamiento de barras amarillas y banderas, levantó las manos con las palmas abiertas en gesto de inocencia y me remitió a la Federación Gallega de Golf. Preguntado el responsable de infantiles de esta federación, alegó inocencia y me remitió, cual partida de ping-pong, a los responsables del campo…

No quise molestar y no indagué más, pero unos meses después un delegado de infantiles de un club de cuyo nombre no quiero acordarme me confesó en privado que en los torneos organizados en su club, incluidos los federativos, las barras y las banderas las colocaba él a su libre albedrío.

Aún a riesgo de ser pesado y con el único propósito de aportar un dato ilustrativo, me gustaría consignar que, también en 2010, en un torneo organizado por la Federación Gallega de Golf en el campo de Miño, de los casi 30 participantes benjamines sólo 3 consiguieron salvar un lago situado delante de los tees de salida de uno de los hoyo. Sobran las palabras ¿verdad?

Lo más curioso es que en todos esos torneos federativos uno se encuentra con muchos profesionales haciendo seguimiento de sus pupilos y nunca, jamás, se ha oído a uno solo manifestarse a favor de tamañas distancias. Antes al contrario, todos se oponen, se echan las manos a la cabeza y dicen que no tiene sentido, pero nadie hace nada y seguimos igual año tras año. Algunos incluso están en contra directamente de las competiciones a tan temprana edad y me han llegado a aconsejar que no inscriba a mis hijos en ellas.

Es por todo ello que uno se pregunta qué estamos buscando, qué se pretende colocando los lugares de salida donde se colocan. El primer punto discutible es por qué los niños tienen que salir desde las barras amarillas y enfrentarse a recorridos que rondan los 6.000 metros… en línea recta, porque todos sabemos que en realidad se acaba recorriendo mucha más distancia. Con estos recorridos rara es la vuelta que dura menos de 5 horas, con lo que ya entramos en la cuestión del tiempo, otro factor que se vuelve en contra de nuestro deporte.

¿Se lo ponemos bastante cuesta arriba?

Como muy acertadamente rezaba un comentario dejado en mi anterior artículo, “estas distancias con frecuencia suponen que los resultados mejores no sean los de los chicos con más conocimientos, habilidad y técnica, sino los de aquellos que se han desarrollado antes y tienen más fuerza. Es habitual ver a jugadores dando bandazos a derecha e izquierda sin ninguna precisión cuyas tarjetas son finalmente mejores que las de otros que juegan ‘con cabeza’, colocan los golpes donde quieren y presentan un juego basado en la técnica y la madurez. Desgraciadamente, los primeros también suelen ser los más valorados y apoyados por las federaciones, que parecen leer sólo los resultados y no el juego de los niños y su potencial desarrollo.”

El comentario anterior me suscita dos cuestiones: la del misterioso caso del hándicap nunca cumplido (asunto que no sé si achacar a la dificultad de los campos o al enigma de que hay jugadores que sólo bajan handicap cuando juegan en competiciones “a medida”, disputadas en su propio club, y nunca cuando juegan en otros campos); y, lo que es más grave, el papel de las federaciones, que parecen tener más interés en encontrar a la mujer barbuda antes que en divulgar su deporte y conseguir el mayor número posible de prácticantes. Si quieren encontrar al pegador más fuerte lo que deberían hacer es alquilar un aeropuerto, ahora que parece que en España hay más de uno sin aviones, y poner a los chavales a dar bolazos. Y si se les va de presupuesto siempre pueden ir a una fiesta tradicional y poner a los chicos a jugar en el puesto del martillo.

Martillo de feria

Ya bastante complicado es el golf de por sí como para que nosotros mismos lo empeoremos. Seamos sinceros: es un deporte que, por la razón que sea, no atrae a muchos adultos y aún a menos niños. Los niños, niños son, y quieren actividades movidas, a ser posible en equipo, con sus amiguitos y con contacto físico. También quieren imitar a sus ídolos televisivos, hacer el avión cuando marcan un gol y me temo que no muchos tienen fotos de golfistas colgadas en su habitación o decorando sus carpetas del cole… y si por encima van a sufrir durante más de cinco horas…

Se podría, por ejemplo, seguir los pasos del minibasket o del fútbol 7: recuerdo de muy niño jugar a fútbol 11, no poder con el balón y tardar más que Oliver y Benji en llegar al otro campo, porteros que no lograban sacar el balón del área grande al hacer un saque de meta, etc. Hoy en día eso no sucede, ya que el fútbol 7 constituye un paso intermedio, creo que necesario y oportuno, entre los inicios en el fútbol sala y el salto al fútbol grande. ¿No podríamos hacer lo mismo en el golf? ¿No sería posible hacer los campos proporcionales a las edades y constitución de los jugadores?

Estamos, creo, no sólo olvidando sino maltratando una de las características más importantes de nuestro deporte, la educativa, pero esa, os lo anuncio ya, la trataré en mi próximo artículo.

PD: Mientras remato este artículo Tiger Woods y Zach Johnson se disputan la victoria en la última jornada del Chevron World Challenge. No niego que Z. Johson me cae muy bien, pero cómo me gustaría que Tiger volviese a ganar. Cuánto me alegraría que cerrase bocas y que dejase con un palmo de narices a todos aquellos que lo quisieron enterrar por causas ajenas al golf. Menuda pandilla de hipócritas, patrocinadores que lo han abandonado incluidos. Lo que nos debería interesar de Tiger Woods, o de cualquier otro deportista, es lo estrictamente deportivo. Personalmente me trae sin cuidado si le es infiel a su mujer o no,  si tiene una o mil novias o si recurre a profesionales. Lo que nos debería importa es su juego y del resto nadie es quien para decir nada. Amén.

Nota de Jerome: Los deseos de Álvaro ( y he de decir que también los míos) se cumplieron y Tiger volvió a ganar.

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19 respuestas a ¿Qué buscamos?

  1. Pingback: El valor educativo del golf | Filazos con mi blaster

  2. Cándido dijo:

    Hola:
    No me atrevo a opinar sobre este tema ya que siempre he pensado que si se montaban los torneos de niños de esta forma era porque la experiencia de muchos años y de muchos expertos aconsejaba hacerlo así para evitar otros problemas como handicaps irreales buscando un buen ranking para la clasificación de los campeonatos oficiales o para engañarse a sí mismos.

    La verdad es que no tengo ni idea de que es lo que me gustaría a mí si tuviera hijos pequeños.

    En natación, que si conozco algo, los niños van al campeonato de España en función de la marca pero las piscinas son todas iguales y por lo tanto las marcas son objetivas.
    Quizás en golf habría que buscar otra forma de clasificarse para el campeonato de España y así el resto del año los niños podrían jugar para disfrutar en el campo en lugar de verlo como un monstruo imbatible.

    Como se trata de disfrutar hay que hacer las cosas para disfrutar y el que quiera dar un paso adelante de vez en cuando, pues que lo dé.

    Ya que estamos hablando de disfrutar podías escribir algun día sobre los Seniors que tambien existen (como Teruel). Los seniors no son un grupo del cual puede salir una estrella que sirva para justificar una inversión o un esfuerzo. Los seniors juegan para pasar el rato con los amigos, disfrutar, sentirse mejor fisicamente, etc.

    Quizás seamos un poco ratas pero ademas contribuimos a financiar los campos y las federaciones.

    No sé que porcentaje de jugadores son seniors sobre el total pero posiblemente mas del 25% y no parece que la contrapartida sea proporcional.

    Que no se moleste nadie. Esto es solo para animar un poco el debate.

    Saludos

    • Alvaro de Prado dijo:

      Interesantísimas tus opiniones, Cándido, que, no temas, no molestan a nadie. Tienes razón en cuanto a los seniors… de hecho, algunos van teniendo los mismos problemas de distancia que los niños y, como muy bien dices, deben ser tenidos en cuenta, sean el porcentaje que sean… que creo es considerable. Gracias por participar.

  3. ignasse dijo:

    La pregunta que nos hace Alvaro en este estupendo post tiene su enjundia.¿Que es lo que buscamos haciendo jugar a niños campos de 6.000m?.La única respuesta que yo imagino es la de forjar campeones,priorizando el golf de alta competición sobre la práctica del deporte por el deporte.

    Profundizando un poco yo creo que en definitiva nos está preguntando:¿Que es lo que buscamos con el deporte?.En mi opinión yo creo que una sociedad debe buscar en el deporte una mejor calidad de vida.

    En muchos debates,comentarios etc.,esta idea es totalmente olvidada por otra en la que parece que el fin del deporte de un pais es crear campeones,pensando que por medio de estos campeones generalizamos la práctica deportiva,cuando en realidad lo que se consigue muchas veces es que la gente se apalanque en casa para practicar el sillón ball.

    Como vivimos en una sociedad de recursos limitados,lejos de esa sociedad del bienestar idílica,deberemos preguntarnos hacia donde destinamos esos recursos.¿Hacia la creación de las infraestructuras necesarias para facilitar y hacer accesible el deporte a todo el mundo o realizar una criba y utilizar esos recursos para crear centros especializados donde aquellos más dotados tengan la posibilidad de ser campeones?

    El otro día por ejemplo había un debate en la tele sobre “golf universitario”,en el mismo se habló de los fichajes de las universidades americanas en forma de becas,de un centro de tecnificación dirigido por Nacho Gervás,que reconocía que el fin de este centro era introducir el mayor número posible de jugadores en los grandes circuitos profesionales,etc.
    Y a mi nada de esto me pareció mal,ni mucho menos,pero me sorprendió que en ningún momento se dijo una palabra sobre las facilidades que se estaban estudiando para promover el golf en aquellos estudiantes que en sus ratos libres quieren practicar un deporte,el golf,sin más.Si el debate hubiera sido “golf universitario de élite”,yo lo hubiera entendido.

    La pegada en el golf actual de élite es importante,imprescindible diría yo,pero ¿que priorizamos?,el que todos se diviertan, y se enganchen a un deporte para toda la vida jugando campos proporcionales a sus posibilidades físicas,o por el contrario les hacemos jugar campos donde sólo unos cuantos superdotados pueden jugar,los seleccionamos,los metemos en programas especializados y olvidamos a todos los demás.¿Que buscamos,una práctica generalizada del deporte o que lo practiquen sólo los buenos?

    Gracias por dejarme opinar y un abrazo a todos.

  4. Jorge Bultó dijo:

    Perdón por el retraso en contestar, ya que el post lo leí religiosamente en cuanto salió del horno.

    Hacer jugar a los críos desde amarillas, esconderles las banderas, etc. me parece una crueldad, como bien dice Miguel Angel, el golf ha de ser practicado para disfrutar, unas veces mas, y otras menos, como cualquier otra disciplina deportiva, pero jamás vas a querer volver para terminar llorando, desanimado y/o humillado.

    Imagino que esto compete a muchas Federaciones, las Territoriales, la Española e incluso a nivel Internacional, ya que salvo que se disputen de este modo en todo el mundo (y aún así), no le encuentro el sentido.

    Puestos a fastidiar (hacía tiempo que no usaba esta palabra) por qué no les obligamos a jugar con palos de adulto con varilla de acero ??? Ahí ya si que lo dejaban muchos.

    Me gusta ver a los niños en los campos de golf, me gusta ayudarles y motivarles… No les jodamos mas! (Vaya, ya he soltado la palabrita).

    Muchos birdies!

    Nota de Giorgio: Los deseos de Álvaro, de Jerome ( y he de decir que también los míos) se cumplieron y Alvaro volvió a ganar. #winnersplayclallaway

  5. TF Blaster60 dijo:

    En primer lugar felicitar a Álvaro por el artículo. Es un problema latente que muchos ignoran pero que no por eso se va arreglar. Sólo me gustaría añadir unos comentarios que me vengo haciendo desde que me hice cargo del Comité de Competición de mi club. 1.- Desde el primer momento sentí una presión brutal por parte de los padres y de los Delegados de Juveniles para que l@s niñ@s bajaran hcp. rápidamente. Me parecía algo ridículo pensar que esa fuese la finalidad del jugador, la de simplemente bajar hcp. Yo entendía que la bajada sería la consecuencia de la mejoría de juego y nivel, pero no a la inversa. El motivo principal que todos esgrimían era para que pudieran entrar en los Ctos. de España y/o similares. De hecho yo he sido testigo de torneos de juveniles en los que las salidas estaban en mitad de las calles, todo ello para conseguir bajadas de hcp. rápidas y espectaculares. Esto creo que es un error garrafal, puesto que si alguien baja hcp. de esta manera es imposible que pueda cumplirlo en los siguientes semanas o meses. Si en un campo o club no tienes hcps. bajos lo que tienes que mirar es la base, la escuela y los profesores para saber dónde está el problema, no hacer bajadas de hcp. brutales que lo único que harán es que esos jugadores hagan un ridículo espantoso cuando tengan que defender ese nuevo hcp.
    2.- Lo primero que yo buscaba con los juveniles era que se divirtieran jugando. Si no se enganchan y disfrutan jugando al golf es complicado que evolucionen rápida y satisfactoriamente. Las distancias de los campos actuales desde rojas o azules siguen siendo insalvables para muchos de nuestros jugadores juveniles. Como ejemplo decir que hay hoyos que no están diseñados para jugadores menores de 12 años desde ninguna de los tees y te encuentras con hazards a la caída del drive que son auténticos problemas sin solución para ellos (como el ejemplo del lago del campo de Miño). Lo de pasar de unos tees a otros depediendo de la edad es un sinsentido. He conocido niños con 10 años que le pegaban más fuerte que muchos mayores y otros de 15 años que pegaban menos que la media de su edad. La solución es tán sencilla como la de poner unos tees en alguna zona de la calle que haga proporcionales las distancias para estos jugadores. Seguro que desde allí se divertiran más.
    3.- Lo que he leído de que los delegados de infantiles hacían lo que querían con los torneos de niños es un error para el delegado que lo haya dicho. Por encima está el Pte. del Com. de Competición que debe responder por todo lo que hagan sus delegados. Es él precisamente el que marca las pautas para este tipo de torneos para que no suceda lo que antes hablábamos.
    4.- Por último comentar que actualmente (programas TPI de entrenamiento) lo que se busca es crear un deportista completo, potente y que sea primero deportista en el sentido amplio de la palabra y luego jugador de golf. Esto, aunque parezca novedoso se lleva realizando en otros deportes desde hace muchos años, como por ejemplo en tenis. El 75% del entrenamiento no tiene que ver con el golf propiamente dicho. Puede que dentro de unos años estos problemas de los que hemos hablado en este post hayan desaparecido porque este tipo de entrenamientos buscan primero que el jugador le pueda pegar a la bola lo más duro posible para luego buscar la precisión y destreza, pero por ahora deberíamos entre todos (sobre todo los responsables de la RFEG) poner alguna solución temporal.

  6. Miguel Angel Aguirre dijo:

    Muy de acuerdo en todo. Yo pertenezco a la Federación Riojana de Golf y siempre me he preguntado por qué los Campeonatos Oficiales de la Federación son de blancas, me parece que es una aberración porque no debemos ni podemos jugar como los profesionales, porque sencillamente no lo somos, por mucho que nos gustaría a todos.
    Yo tengo una teoría, que creo que no es muy compartida pero es la mía. Si en un torneo profesional normal, los primeros 30 clasificados están al par o por debajo, no deberían ponernos a los amateurs los campos para que ocurriese lo mismo? Todos seriamos mucho más felices, no? La vida son dos días y hay que disfrutar todo lo que se pueda, y yo cuando hago más de 90 no disfruto nada.
    Saludos.

    • Alvaro de Prado dijo:

      Muy buena teoría, Miguel Ángel. Eso es lo que yo intentaba explicar. Hace poco vi a un benjamín hacer 15 golpes en un hoyo. Acabó llorando y amargdo :-( Eso no se parece en nada al golf y los desanima. ¡Gracias por comentar!

  7. Iñaki HCT Bel dijo:

    De nuevo disfruto leyendo un post de este blog. Y de nuevo estoy de acuerdo al 99%… En el tema de los peques, que es el que nos ocupa, al 100%!! Es absurdo que para señoras existan las barras rojas y a chavales de 12 años les hagan salir de amarillas, y como comentáis, en ocasiones retrasadas. El problema es qué gente hay en las Federaciones: personas realmente interesadas, que saben de lo que va esto, que les gusta este deporte; o personas que están por la foto, por el cargo, el “aparentar”.
    Sea como sea, tema interesante, y post de obligada lectura.
    Gracias Alvaro
    PD el 1% en el que no estaba de acuerdo con este post es respecto a TW, y los abandonos sufridos por parte de sus patrocinadores. Estos últimos, creo, “compran”, entre otras cosas, imagen y…
    Abrazos

  8. Jack Medina dijo:

    Enhorabuena por el post. No puedo estar más de acuerdo contigo en todo lo que dices. Yo desde mi puesto de responsable juvenil de la federación riojana intento hacer ver esto a los responsables de los clubs y que cuando se celebran torneos de juveniles que se les ponga las cosas acordes a sus edades. Con actitudes como las que describes sólo se consiguen que los niños dejen de jugar. Pero sí hasta a los pros se les adelantan tees para hacer más atractivo el golf para los espectadores, e.g. hoyo 18 de esta jornada del Race to Dubai, o que adelantaron los tees y relantizaron los greenes del Encín en el Madrid Masters por que se quejaron los pros. Sí a ellos les hacen caso porque a los niños no. No hagamos más dificil el golf. Que bastante dificil es ya de por sí.

    • Alvaro de Prado dijo:

      Muchas gracias por tu comentario. El hecho de que provenga del responsable juvenil de una federación territorial tiene para mí mucha importancia. Ojalá las cosas empiecen a cambiar pronto.

  9. Óscar Díaz dijo:

    Magnífico artículo, pleno de sentido común y de reflexiones atinadas. De lectura obligada para algunos responsables de torneos de la cantera.

  10. jeromegatupera dijo:

    Como siempre, Álvaro muy coherente en sus planteamientos y siempre pensando en los niños y en la manera de hacer las cosas más fáciles y didácticas. Es el camino para ver nuestras canchas de prácticas y campos llenos de niños.
    Enhorabuena compañero.

  11. Gerard dijo:

    Javier tiene mucha razón, hay muy poco que añadir, enhorabuena, me gusta el post.

    Un abrazo.

  12. Javier dijo:

    Es de tal sentido común el artículo que sobran las palabras. Enhorabuena Alvaro.

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